Violencia economica

Violencia economica - en la ventana

Esta es, cómo no, otra de las maneras que tienen los narcisistas para ejercer control sobre su pareja. Consiste en controlar cómo y cuándo se gasta el dinero.

Este control puede ser tanto de sus ingresos como de los ingresos de la pareja.

El abuso economico es una de las formas de control más importantes tras la separación o el divorcio de un narcisista. Aunque también se puede dar en la convivencia: es gradual y no te das cuenta de que ocurre hasta que empieza a salirse de madre.

El abuso economico es una de las formas de control más importantes tras la separación o el divorcio.

Me he decidido a escribir sobre este tema porque me encuentro en esa posición: con la custodia de mis dos hijos (menos mal) y un padre que desde hace más de un año está totalmente desentendido de sus gastos (escolares, médicos, pensión de alimentos).

Eso sí, como todo buen narcisista, emplea ese dinero en viajes, noches de hotel, y otras cosas que puedan mejorar su imagen ante los demás.

Maltrato economico durante la convivencia

Muchas mujeres no son titulares de sus propias tarjetas de crédito. Ni saben cuánto gana su pareja, pero sí deben informarle de todos sus gastos. Deciden las compras diarias pero deben “pedirle permiso” para comprar algo para ellas. Dejan de ejercer su profesión para ser mantenidas por su pareja.

Vivir en pareja no implica dependencia de ningún tipo. Una pareja debe ser un espacio afectivo, solidario y donde ambos tienen responsabilidades y donde ambos pueden conservar sus espacios de trabajo y de independencia.

La violencia económica resulta difícil de identificar porque suele ser invisible, a menudo se presenta de manera sutil y encubierta. Todo sucede de puertas adentro y en el exterior nadie sabe lo que está pasando. Es muy difícil hablar de ello.

Los narcisistas se aseguran de tenerte siempre bajo su control. Y una poderosa manera es cortarte el acceso al dinero. De esta manera está atentando directamente contra tu autonomía y tu libertad.

Si alguien es capaz de retener tus finanzas es una señal de que estás completamente bajo su control.

Estas son algunas de comportamientos que se dan en casos de violencia economica durante la convivencia:

  • Te fuerza a dejar tu trabajo de manera más o menos sutil
  • Administra el dinero del hogar, tanto el suyo como el tuyo si tienes un empleo
  • Controla tus gastos al céntimo
  • Llegas a ocultar tus compras, aunque sea algo barato, para que no se dé cuenta
  • Te desesperas cuando ves que el dinero no te llega

Te aísla, te manipula, te somete. Dominio total.

Si el narcisista es el proveedor

Este abuso es gradual. Los narcisistas conocen perfectamente cómo comportarse de manera “políticamente correcta”, y así lo harán hasta que sientan que ya puedan quitarse la máscara y exigirte que renuncies a relacionarte, a ejercer tu profesión y a trabajar fuera de casa.

Para que dependas completamente de él.

De esta manera sienten que tienen carta blanca para controlar cuánto gastas, cómo te vistes, qué haces… Tienen poder sobre tus decisiones diarias. Porque ellos controlan el dinero.

Incluso te pueden amenazar con quitarte todo, incluso a tus hijos, o dejarte en la calle.

Por otro lado, ocultan sus ingresos y sus finanzas: es posible que tengan una buena cantidad de dinero en el banco mientras tú estás al límite. Incluso pueden tener cuentas y bienes a nombre de otras personas.

Puede que tengas un estilo de vida envidiable desde fuera pero luego no puedas ni pagarte un café. Aparentan que son los reyes del mambo mientras en realidad la familia sobrevive con cuatro duros.

No sé en tu caso, pero yo los años que viví con el narcisista siempre me sentí pobre. Hasta el punto de no poder comprar un brick de tomate frito porque no tenía los 50 céntimos.

En cambio, vivimos en casas e hicimos viajes que a día de hoy aún no sé con qué dinero se pagaron. Todo apariencias.

Pero, como te decía, siempre hay dinero para aparentar yendo a cenar con los amigos al mejor restaurante, o haciendo viajes, o llevando coches caros.

Y si te quejas, te dirá algo como “después del viaje que hemos hecho, y todavía te quejas”. Con eso se acabó la discusión. Te hará sentir culpable por no apreciar lo que tienes, aunque no tengas control sobre tu propia vida.

Te quedas como atontada pensando pues es verdad, si tiene razón, mira el viaje tan fantástico… Has adoptado el punto de vista del abusador. Una de las gotas que poco a poco irán anulando tu realidad para reemplazarla con la suya.

El maltrato económico es otra de las gotas que poco a poco irán anulando tu realidad para reemplazarla con la del abusador narcisista.

Sufres un completo lavado de cerebro. La finalidad es la degradación de la víctima. Se tambalea su vida cotidiana, la persona se derrumba.

Te dejo un breve vídeo que ilustra este tipo de maltrato.

Si el narcisista no tiene ingresos

Entonces se convierte en una sanguijuela financiera.

La mujer no sólo trabaja dentro del hogar, sino que es la que aporta la mayor parte del dinero para mantener a la familia. Porque no creas que va a hacer las tareas de casa.

En este caso el narcisista tiene dos opciones:

  • Decirte directamente le des todo a él para controlarlo y administrarlo, limitando tu capacidad de decisión sobre ese dinero.
  • Convencerte con excusas para que le des dinero: no consigue trabajo, le robaron, tiene que ayudar a amigos o familia, tiene un proyecto prometedor, etc.

Puede mentir acerca de estar buscando trabajo, o robar a la pareja o a los hijos.

Si no son ellos el jefe que se dedica a hacer la vida imposible a sus subordinados, a los narcisistas les cuesta mantener un trabajo. No tienen las habilidades interpersonales y profesionales necesarias para prosperar en un empleo. Además implica tener un sentido del deber y de la responsabilidad que un narcisista no posee.

Su ego se interpone en el camino de ser capaces de mantener un empleo.

Así que no porque tenga un trabajo quiere decir que le vaya a durar mucho. No bajes la guardia ni dejes tu trabajo por mucho que te diga.

También existe otra manera aún más encubierta de conseguir controlar el dinero: mantener a la familia endeudada para que la pareja sienta que no hay dinero para vivir. Mucho cuidado si te pide comprar algo o pedir un préstamo a tu nombre.

Consecuencias

  • Para tu salud psíquica y física: malestar y trastornos como ansiedad o depresión.
  • En tu desarrollo como persona, como profesional y como ciudadana: reduce tus posibilidades de desarrollarte en el ámbito público, sin posibilidades de expresarte o denunciar la situación que estás viviendo.

Violencia económica tras la separación

Bien sea por descarte, o porque has escapado, el narcisista no puede dejar de controlarte. Es una de las cosas que le alimenta. Y el dinero es un arma más en su arsenal de técnicas de manipulación.

Por eso tienes que estar preparada y ser consciente de que nunca jamás podrás contar con él para nada. Sea lo que sea. Ni por sus hijos. Ahora es cuando la gente “de fuera” diría “ay, pero si son sus hijos”.

Tienes que ser consciente de que nunca jamás podrás contar con el narcisista para nada.

No, en este artículo puedes ver que los hijos, igual que tú o cualquiera que se le cruce, son objetos para un narcisista. Cosas de usar y tirar.

Y el uso que mejor puede darles ahora a los niños es controlarte a través de ellos y sus gastos. Te verás cada dos por tres en el juzgado:

  • Que si la pensión compensatoria
  • Que si la pensión de alimentos
  • Que si los gastos médicos de los niños
  • Que si los gastos escolares
  • Que si las extraescolares (¿extraescolares? ¿eso qué es?)

Con las extraescolares el narcisista lo tiene muy fácil: simplemente con decir que no está de acuerdo en que sus [email protected] las hagan, nadie puede obligarle a pagar la mitad que le correspondería. Aunque sea inglés, que es importante, y el narcisista se muera de ganas de que hagan inglés.

Otra forma más de control

Así que ahí estás, intentando rehacer tu vida, y la violencia economica que ejerce el narcisista te obliga a:

  • Seguir teniendo contacto con tu maltratador
  • Tener que enfrentarte a él en los juzgados

La ansiedad, los nervios… las ganas de partirle la cara. Sigue provocando en ti intensas emociones, todas negativas (las mejores para él). Te sigue dominando, solo que ahora de otra manera. Ya no tiene la posibilidad de hacerte luz de gas u otras técnicas de manipulación.

Un narcisista es un ladrón de dinero y también de tiempo. Y si encima te pone de los nervios, tanto mejor. Otro triunfo sobre ti. Muy importante la técnica de la piedra gris en el juzgado.

El toque final es que te dirá que durante los X años X meses que estuviste sin trabajar (pero casualmente no recuerda por qué fue) él te mantuvo, todo era suyo. Estabas allí como de prestado, vamos. ¿Por qué te tiene que pagar ahora? Así lo ven los narcisistas.

Consecuencias: vulnerabilidad economica

La mayoría de las mujeres que sufre este tipo de violencia se empobrece. Esto aumenta su vulnerabilidad y la de sus hijos.

Los hombres han instalado en la sociedad el estereotipo de que las mujeres, una vez separadas, “les sacan el dinero”. Y no es así. ¿O acaso sólo la mujer tiene que afrontar los gastos de los hijos en común?

La realidad es que pocas mujeres consiguen un acuerdo justo, que luego el narcisista puede cumplir o no. Además la mayoría paga (pagamos) con creces el precio de haber sido dependientes, trabajando gratuitamente como amas de casa y perdiendo así el “tren social” al que ahora debemos incorporarnos para sobrevivir.

Violencia economica: conclusión

¡No dejes de trabajar fuera de casa! Jamás debes dejar de trabajar porque te lo exija tu pareja. Trabajar fuera te permitirá:

  • Mantener tu individualidad y libertad
  • Establecer una relación igualitaria
  • Tener una gran bandera roja preparada para indicarte que estás en una relación tóxica, en caso de que tu pareja exija que dejes el trabajo
  • Tener la independencia económica que te permitirá salir de la relación cuando desees

Muchas veces no le damos importancia al afán de control económico por parte del narcisista y descubrimos la realidad cuando llega la violencia física. Descubrimos la realidad a base de golpes.

Pero la violencia no es solo pegar.

Si ya estás de lleno en esta situación, no te calles. ¡Busca ayuda!

El poder del agresor está en el silencio de la víctima.

El poder del agresor está en el silencio de la víctima.

Recuerda que puedes pedir ayuda en los servicios de ayuda de tu localidad.

Niño tu puedes

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