Hijos de padre narcisista - familia narcisista
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Hijos de padre narcisista

Hijos de padre narcisista - niños

Los narcisistas tienen un proyecto: unos hijos perfectos en una familia perfecta. Los hijos reciben el mensaje de “haz lo que yo te digo porque si no ya no te voy a querer”. Su “amor” está condicionado a que se cumplan sus fantasías. Mientras tanto, esto es lo que les hace un padre narcisista a sus hijos:

  • Humilla a los hijos, les trata mal
  • Les miente para sentirse superior: tú eres un vago, nunca haces las cosas, yo siempre fui perfecto
  • Siempre dice tener la razón
  • Usa la manipulación y la luz de gas
  • Expone a sus hijos como trofeos
  • No habla de sus problemas en público para no humillarse
  • Desarrolla preferencias en el grupo familiar
  • Elige al chivo expiatorio

Para entender cómo y por qué se producen todos estos maltratos, hay que entender cómo funciona la familia narcisista.

Hijos de padre narcisista - familia narcisista

Familia narcisista

La familia narcisista es un engranaje perfecto. Para que funcione todos los elementos tienen que estar equilibrados. Entonces el narcisista podrá ejercer su poder tranquilamente sin que nadie de fuera se entere. Si se enteraran, sólo sería a través de uno de los miembros de la familia: el chivo expiatorio (abajo te explico más sobre él). Y ya se ha asegurado de que nadie crea lo que dice.

Siempre tienen que dar al exterior la imagen de que son la familia perfecta, cuando no es así. Demasiado perfecta. De puertas adentro hay multitud de problemas.

El narcisista siempre tiene un propósito. En este caso los hijos le sirven para crear confrontación, una de las energías de las que se alimentan.

Por eso, si hay hermanos, uno de ellos será el “niño dorado” y el otro el “chivo expiatorio“. Los echará a pelear por conseguir unas migajas de su amor. Un amor que no existe y siempre finge, y que está condicionado a lo que haga el niño.

El narcisista decide quién es el bueno y quién es el malo, elige quién será su favorito y quién será el objeto de su ira.

Cuando el narcisista asigna a un hijo el papel de chivo expiatorio, además, se quita de encima toda la culpa de lo que pase en la casa, para achacársela al hijo “malo”. Así el comportamiento del narcisista pasa desapercibido, cuando en realidad es él quien provoca los problemas de la familia. Evaden toda responsabilidad por lo que ocurra.

Una vez los papeles estén definidos, moverá sus peones enfrentando a ambos: mira qué guapo es, mira qué trabajo tiene y tú en cambio… para sembrar el caos en la familia.

Estos papeles, sin embargo, pueden cambiar de manera fluida según las circunstancias (por ejemplo, si el niño dorado se enfrenta en alguna ocasión al narcisista).

Vamos a ver cómo son los que interpretan los papeles de niño dorado y chivo expiatorio.

El niño dorado en la familia narcisista

El niño dorado es el bueno de la película. Es el que todo lo hace bien, el que no recibe críticas. Es perfecto. En realidad, este hermano también sufre maltrato, aunque ni a él ni a sus hermanos se lo parezca.

Pueden asignarle el papel del niño dorado al más guapo simplemente porque es el que recibe más atención por parte de otros, lo que es ridículo, pero es lo que interesa al narcisista.

Normalmente el niño dorado será el que le siga más la corriente, el que sea más maleable y no le desafíe. El narcisista le pone en un pedestal y le elogia. Proyecta en este hijo todo lo que ve de grandioso en sí mismo.

Los narcisistas son incapaces de amar, así que en realidad tampoco aman al niño dorado, sino que aman las características que proyectan en él. De modo que si se empieza a rebelar, no tienen ningún problema en colocarle a él la etiqueta de chivo expiatorio.

En realidad el narcisista no ama al niño dorado, sino que ama las características que proyecta en él.

Algunos se rebelan porque ven el maltrato que se está produciendo en la familia. Otros en cambio, aunque se den cuenta, le siguen la corriente para no recibir el mismo trato que su hermano.

Otras veces el niño dorado puede acabar siendo él mismo un narcisista, porque ve que al chivo expiatorio le castigan por ser sensible (es una de las características que les condena a ojos del narcisista) y entonces él evita ser así, imita al padre narcisista para ganar su aprobación.

Un niño dorado nunca llega a formar su propia identidad: es la de sus padres. Tal vez le sugieran que haga por ejemplo la carrera de médico o abogado no por el bien del niño, sino porque así podrán lucirse cuando llegue a ejercer.

Al final no tienen mucho éxito en la vida, porque en casa les hacen sentir que son lo más de lo más y cuando salen al mundo real se dan la bofetada al ver que tienen que trabajar duro. Acaban confundidos.

El chivo expiatorio en la familia narcisista

El papel de chivo expiatorio / oveja negra se le adjudica al rebelde de la familia: el que hace demasiadas preguntas y puede desafiar la autoridad del narcisista. No se deja avasallar.

Si uno de los hijos señala al narcisista cada vez que hace algo que es evidente que es abusivo, automáticamente queda convertido en chivo expiatorio para que nadie crea lo que dice. También le corresponderá esta etiqueta al hermano que sea más sensible, ya que el narcisista lo verá como débil. Y él no puede permitirse tener un hijo débil.

Es el que permite que funcione la familia narcicista, ya que es la persona a quien culpar de todo lo que pase. El narcisista empieza con el juego de la culpa para quitarse de encima la responsabilidad, y es posible que el resto de hermanos se le unan y el chivo expiatorio quede aislado.

El chivo expiatorio es la pieza clave en la familia narcisista: permite que funcione, al recaer todas las culpas en él y no en el narcisista.

La ventaja del chivo es que, al no estar ligado al narcisista, le es más fácil escapar de él. En cuanto pueda dejará el hogar familiar.

Cuando te das cuenta de que tú no eres el problema, sino tu familia, puedes salir y llegar a vivir una vida feliz. Tienes una alta probabilidad de retomar tu vida sin tener que llevar la carga de problemas de nadie.

¿Existe esperanza de que los hermanos se lleven bien?

Aunque es complicado, es posible que el niño dorado reaccione y vea lo que ha estado ocurriendo realmente. Entonces formará una alianza con el chivo expiatorio, aunque antes hubieran estado enfrentados. No es verdad que siempre acaben odiándose, aunque sea para lo que les han entrenado desde pequeños.

Cuando ambos se unen toda la dinámica narcisista de la familia se va a hacer puñetas. El narcisista está perdido. Ha pasado toda la vida diciendo que uno es un mentiroso y el otro todo lo hace bien, ¿y ahora resulta que eso no era así? Es su final.

¿Y qué hay del futuro del niño dorado y el chivo expiatorio?

Los hijos de padre narcisista tienen un futuro complicado. El niño dorado puede acabar siendo un narcisista, porque tendrá al padre como ejemplo. El chivo expiatorio sufrirá un daño emocional que le costará mucho sacudirse de encima.

Los dos han sufrido maltrato, aunque en un caso se note más que en el otro.

Tanto unos como otros, aunque acaben saliendo “normales”, si han vivido en un ambiente narcisista tendrán una alta tolerancia a los narcisistas. No tienen el ejemplo de lo que tiene que ser una relación de pareja normal en la que existe un respeto mutuo. No tienen idea de que las demás casas no son como la suya, ni de que han crecido junto a alguien que más bien debería de estar en un psiquiátrico.

Como ves, la familia narcisista es un caos. No dejes que tu familia acabe así.

Huye de tu narcisista. ¡Tú puedes!

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